Canciller cubano desmiente que su país represente una "amenaza para la seguridad" de EEUU

La Habana insistió en que el alto funcionario estadounidense está al corriente de los nocivos efectos del bloqueo sobre la economía cubana, y afirma que buscan "instigar una agresión militar" contra la isla.
Imagen ilustrativa Gmini

El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, criticó este jueves al secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, acusándolo de intentar fomentar una acción militar contra la isla. Según Rodríguez, Rubio habría afirmado falsamente que Cuba representa una "amenaza para la seguridad nacional" de Estados Unidos.

En declaraciones publicadas en su perfil de X, el diplomático cubano expresó: "El secretario de Estado miente nuevamente para justificar una posible agresión militar que provocaría derramamiento de sangre tanto en Cuba como en Estados Unidos. Cuba jamás ha sido, ni es, una amenaza para la seguridad estadounidense".

Rodríguez también instó a recordar que ha sido el Gobierno de EE.UU. quien, de manera "despiadada y sistemática", mantiene una política hostil hacia el pueblo cubano. Según el ministro, estas acciones incluyen la intensificación del bloqueo económico, la prohibición de importar combustible y el refuerzo de medidas extraterritoriales destinadas a debilitar la economía cubana.

Asimismo, Rodríguez calificó como falsa la insistencia de Rubio en designar a Cuba como un Estado patrocinador del terrorismo. En este sentido, aseguró que, por el contrario, Estados Unidos ha permitido durante décadas que desde su territorio se planifiquen y ejecuten actos terroristas contra la isla, brindando incluso refugio a terroristas confesos.

El canciller cubano puntualizó que Rubio tiene pleno conocimiento de que las medidas coercitivas impulsadas por Washington son el principal obstáculo para el desarrollo económico de Cuba, afectando profundamente todos los sectores del país, incluido el privado. Rodríguez también subrayó que estas estrategias responden a un ensañamiento deliberado por parte de la administración estadounidense.

En paralelo, Rubio reiteró en esta jornada acusaciones previas emitidas por Washington respecto a los presuntos lazos de cooperación entre La Habana, Moscú y Pekín. Estas afirmaciones han sido utilizadas como justificación para implementar nuevas sanciones energéticas y económicas contra Cuba, bajo el argumento –rechazado tajantemente por las autoridades de la isla– de que el país caribeño supone una amenaza para la seguridad nacional de EE.UU. y actúa como uno de los principales patrocinadores del terrorismo en la región.

Por otro lado, en días recientes, el Departamento de Justicia de EE.UU. presentó cargos contra el expresidente y líder histórico cubano Raúl Castro, junto a otras cinco personas, relacionados con la muerte de cuatro individuos durante el derribo de dos aeronaves que violaron el espacio aéreo cubano en febrero de 1996.

Estas medidas se enmarcan dentro de una creciente escalada en las tensiones entre Washington y La Habana. A finales del pasado enero, el expresidente Donald Trump firmó una orden ejecutiva declarando una "emergencia nacional" bajo el pretexto de que Cuba representaba una "amenaza inusual y extraordinaria" para la seguridad estadounidense y la estabilidad regional.

El documento también acusaba al Gobierno cubano de alinearse con países considerados hostiles, albergar a grupos terroristas internacionales y permitir supuestos despliegues de equipos militares y de inteligencia rusos y chinos en su territorio.

En base a estas acusaciones, se anunció la imposición de aranceles a las naciones que vendan petróleo a Cuba y se amenazó con represalias a los países que infrinjan dicha orden ejecutiva. Además, semanas atrás, Rubio advirtió sobre nuevas sanciones contra la isla, las cuales se materializaron este lunes con medidas punitivas dirigidas a varios funcionarios del gobierno liderado por Miguel Díaz-Canel.
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