El precio del petróleo subió drásticamente debido al conflicto en Medio Oriente. Los ataques recientes contra infraestructuras energéticas en Irán y Qatar, sumados al bloqueo de rutas marítimas clave, han impulsado los precios a niveles no vistos en años.
La escalada bélica en Medio Oriente disparó los precios del petróleo, superando los US$100-110 por barril y alcanzando picos de cerca de US$120, niveles no vistos desde 2022. El conflicto ha bloqueado el Estrecho de Ormuz, clave para el suministro mundial.
El precio del petróleo ha experimentado un alza abrupta, lo que genera preocupación por su impacto en los costos de los combustibles. En el último mes, el crudo ha aumentado más del 50%, especialmente tras las tensiones en Oriente Medio. Teherán atacó infraestructura energética en el Golfo, mientras que Donald Trump implementó una serie de medidas para mitigar las consecuencias de estas acciones. Por otro lado, la OTAN evalúa estrategias para reabrir el estratégico estrecho de Ormuz.
El petróleo Brent, referencia global, superó los 110 dólares por barril en medio de un clima de alta incertidumbre debido a la situación en la región. Solo en un día registró un aumento de más del 7%, alcanzando un repunte superior al 50% en solo un mes.
Irán intensificó los ataques el miércoles, dirigiéndose a instalaciones clave en Qatar y Arabia Saudita. Entre los lugares afectados se encuentran la refinería de Ras Laffan, cerca de Doha, crucial para la producción de gas natural licuado, y un depósito de combustible para aviones.
Estos ataques llegaron después de que Israel bombardeara las instalaciones gasíferas de Pars Sur, localizadas en el yacimiento gasífero compartido por Irán y Qatar, desatando represalias iraníes. Un portavoz del Cuartel General Central de Jatam al Anbiya, respaldado por el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI), advirtió contundentemente que cualquier agresión sería respondida con fuerza. Horas después, se produjeron los ataques sobre Qatar y los Emiratos Árabes Unidos.
Según reportes de la televisión estatal iraní, Estados Unidos e Israel también llevaron a cabo bombardeos en instalaciones gasíferas ubicadas en la zona económica especial de South Pars, en la ciudad portuaria de Asulayeh, a orillas del Golfo.
En los mercados internacionales, el Brent subió más del 4%, cerrando por encima de los 111 dólares por barril. El crudo WTI, referencia en Estados Unidos, también ganó un 1,7%, alcanzando los 97 dólares por barril. Los precios del gas natural en Europa y Asia tampoco quedaron exentos, registrando aumentos superiores al 5%, según CNN.
Desde el inicio de los ataques entre Estados Unidos, Israel e Irán a finales de febrero, los precios del crudo han escalado hasta un preocupante 50%, lo que refleja la volatilidad del mercado en este contexto de conflicto.
Factores clave del aumento
Ataques a instalaciones: Se han reportado bombardeos contra el campo gasífero de South Pars en Irán y terminales de exportación en los Emiratos Árabes Unidos y Qatar.
Bloqueo del Estrecho de Ormuz: El paso por esta ruta vital, por donde circula cerca del 20% del petróleo mundial, se encuentra prácticamente paralizado o bajo grave amenaza.
Reducción de oferta: La Agencia Internacional de Energía (IEA) estima que la producción de crudo en la región se ha reducido en al menos 8 millones de barriles diarios debido a los daños y al cierre de puertos.
Combustibles: El precio de la gasolina ha subido aproximadamente un 24% en EE. UU. desde finales de febrero. En Argentina, se registraron aumentos de hasta el 9% en estaciones de servicio en la última semana.
Inflación: El encarecimiento de la energía está presionando las tasas de interés globales y elevando los costos de transporte y tarifas aéreas.
Repercusión Global: La inestabilidad genera temores inflacionarios y un aumento en costos logísticos y de transporte de carga.