Chile empezó a cavar enormes zanjas en la frontera con Perú y Bolivia

José Antonio Kast inició trabajos militares en la frontera con Perú y Bolivia como parte del denominado “Plan Escudo Fronterizo”. Las obras incluyen zanjas, fosas y muros de hasta cinco metros de profundidad y mayor despliegue militar en la zona.

Imagen Carabayllo Al Día


El flamante presidente de Chile, José Antonio Kast supervisó el inicio de las obras en la zona norte del país, destacando que estas forman parte de un sistema integral de control que combina muros, vigilancia y tecnología avanzada con drones.

Las labores comenzaron en un área desértica cercana a la ciudad de Arica, donde maquinaria pesada y personal militar dieron inicio a la excavación de lo que se ha denominado “Plan Escudo Fronterizo”. Este plan busca establecer medidas adicionales para reforzar la seguridad fronteriza en puntos críticos.

El mandatario señaló que esta iniciativa trasciende ser solo una zanja; representa un sistema más completo que integrará vallas de seguridad, torres de vigilancia y el uso de drones para monitorear y asegurar los pasos fronterizos no autorizados.

Además, enfatizó que el propósito central del proyecto es defender la soberanía nacional y combatir problemáticas relacionadas con el ingreso irregular, como el narcotráfico y el crimen organizado. En este contexto, se ha incrementado la presencia de las Fuerzas Armadas en la región y se ha nombrado a un comisionado especial encargado de coordinar todas las operaciones en el norte del país.

Para fortalecer la seguridad en las zonas más vulnerables de la frontera con Perú, al norte, y con Bolivia, al oeste, el plan denominado "escudo fronterizo" concentrará sus esfuerzos en los puntos críticos, como Chacalluta, visitado recientemente por el presidente Kast, y Colchane. Entre las medidas contempladas se incluyen zanjas de tres metros de profundidad, vallas y muros de seguridad de hasta cinco metros de altura, inspirados en los modelos implementados por Israel y Hungría. Además, se instalarán cercos electrificados, torres de vigilancia, radares térmicos y drones autónomos que monitorizarán las fronteras de forma continua.

El presidente Kast hizo un llamado a todas las fuerzas políticas, incluyendo a la oposición, para respaldar este refuerzo en los límites del país. En sus palabras, destacó la necesidad de unidad frente a temas como el narcotráfico, el crimen organizado y la migración irregular, afirmando que estos problemas no reconocen fronteras. También valoró algunos avances del gobierno anterior, liderado por Gabriel Boric, aunque señaló que el ritmo de implementación no fue el esperado: "Se avanzó, pero a una velocidad que podría haber sido mayor; estas medidas pudieron haberse aplicado mucho antes".

Por su parte, el ministro Alvarado subrayó la importancia del trabajo coordinado entre los militares y las fuerzas policiales, representadas por Carabineros y la Policía de Investigaciones (PDI). Según explicó, el enfoque actual es más proactivo, orientado a identificar y enfrentar a aquellos que cometen delitos o perjudican a la sociedad. Asimismo, remarcó que el objetivo es perseguir a los grupos criminales y delincuentes extranjeros que operen dentro del territorio chileno, dejando claro que este no será un lugar donde puedan encontrar refugio.

Detalles del proyecto

"Plan Escudo Fronterizo": es impulsado por el presidente José Antonio Kast poco después de asumir el mando, con el objetivo de frenar la migración irregular y combatir el crimen transnacional.

Ubicación de las obras: Los trabajos comenzaron simultáneamente en sectores estratégicos como el paso fronterizo de Chacalluta (frontera con Perú, cerca de Arica y Tacna) y en diversos puntos de la zona limítrofe con Bolivia.

Dimensiones y estructura: Las zanjas tienen una profundidad de tres hasta cinco metros. El plan no solo incluye estas excavaciones, sino también la construcción de vallas y muros de hasta cinco metros de altura en ciertos tramos, además de la instalación de antenas y drones de vigilancia.

Extensión: La primera etapa del proyecto contempla cubrir aproximadamente 33 kilómetros, aunque el objetivo final del gobierno es resguardar cerca de 500 kilómetros de la frontera norte mediante una combinación de barreras físicas y despliegue militar.

Ejecución: Las tareas de remoción de tierras y excavación están siendo realizadas por maquinaria pesada del Ejército de Chile y el Cuerpo Militar de Trabajo.

Esta iniciativa ha generado diversas reacciones diplomáticas y críticas de analistas internacionales sobre su impacto en las relaciones bilaterales con los países vecinos.
Artículo Anterior Artículo Siguiente