El Vaticano aseguró que el papa, operado de un adenocarcinoma el mes pasado, está en condiciones de realizar la gira de once días por Uruguay, Argentina y Perú. Habrá 14 vuelos, dos tramos en helicóptero y una agenda ajustada, aunque se reforzará la infraestructura sanitaria en los tres países, sobre todo en territorio peruano.
El papa León XIV emprenderá este viernes su primer viaje apostólico a Sudamérica, que lo llevará por Uruguay, Argentina y Perú entre el 6 y el 17 de noviembre, a apenas 20 días de haber sido operado para extirparle el lóbulo inferior del pulmón derecho por un tumor maligno. Según informó el Vaticano, no se tomarán precauciones médicas adicionales para el pontífice durante el exigente periplo.
La revelación fue hecha por el director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, Matteo Bruni, durante la presentación del programa de la gira ante los periodistas. Ante la insistencia de la prensa, que planteó dudas sobre la prudencia de viajar tan pronto, Bruni afirmó que “ya transcurrieron los 14 días necesarios de recuperación” y que los médicos confían en que contarán con la asistencia necesaria si surge algún problema. “Su óptima recuperación y su buen estado de salud actual no hacen necesarias precauciones especiales para este viaje”, sostuvo.
Equipo médico y dispositivos de emergencia
El pontífice viajará acompañado por sus médicos habituales, entre ellos el médico pontificio Luigi Carbone y el enfermero Massimiliano Strappetti, quien tuvo una intervención decisiva durante una crisis que sufrió el papa Francisco. No será necesario ningún equipamiento especial en el vuelo papal.
Sí se reforzarán las medidas sanitarias en los tres países, especialmente en Perú, donde estarán dispuestos dos helicópteros equipados para evacuaciones médicas, con médicos aeronáuticos y paramédicos, además de un avión ambulancia. A ello se suma la ambulancia terrestre de alta complejidad que acompaña siempre al papa. En la Argentina, los centros de salud designados para una eventual intervención son el Hospital Fernández, en Buenos Aires, y el Sanatorio Allende, en Córdoba.
Una recuperación que sorprendió
El 10 de octubre, tras el rezo del Ángelus, León XIV sorprendió al anunciar que sería operado por un nódulo en el pulmón hallado durante estudios de rutina. A las 48 horas fue intervenido y debieron extirparle parte del pulmón tras detectarse un adenocarcinoma, lo que provocó conmoción. Sin embargo, al tratarse de una técnica mínimamente invasiva, la recuperación fue rápida: a los cuatro días recibió el alta, salió caminando del policlínico Gemelli y al día siguiente volvió a rezar el Ángelus.
El mismo día del alta, el cirujano torácico que lo operó, Stefano Margaritora, declaró que no existían motivos clínicos para cancelar la gira. Apenas tres días después de dejar el hospital, el papa presidió la Audiencia General de los miércoles, se desplazó en papamóvil, alzó bebés, saludó a decenas de personas y pronunció una catequesis.
La preocupación por su salud persistió, dado que sus padres murieron de cáncer y su hermano mayor se encuentra internado por la misma causa. No obstante, los estudios histológicos arrojaron el mejor resultado posible: no deberá someterse a ningún tratamiento, aunque serán necesarios controles periódicos. Lo único que se canceló fue un viaje en helicóptero a Asís para un encuentro interreligioso por la paz, con el fin de preservar fuerzas para la gira sudamericana.
El itinerario
- Uruguay (6 al 8 de noviembre): Montevideo, Paysandú y Florida. Habrá encuentros oficiales, misas en espacios públicos y una vigilia en el Estadio Centenario.
- Argentina (8 al 11 de noviembre): Buenos Aires, Córdoba y Luján. Se destacan homenajes patrios, actividades en centros de asistencia, celebraciones con jóvenes, una misa en Córdoba y el cierre en la Basílica de Luján.
- Perú (11 al 17 de noviembre): Lima, Chiclayo, Cusco y Pucallpa. La agenda integra la costa, la sierra en Saqsaywaman y un acercamiento a comunidades amazónicas, antes del regreso a Roma.
Entusiasmo por Perú y encuentro con víctimas de abusos
A sus 71 años, Robert Prevost, deportista que nada y juega al tenis y que nunca fumó, siempre se mostró muy entusiasmado con el viaje, en particular con la visita a Perú, su patria por adopción. Allí fue misionero durante dos décadas y luego obispo de Chiclayo durante dos años, antes de ser llamado al Vaticano por el papa argentino.
Por otra parte, durante el encuentro con la prensa se ratificó que el pontífice se reunirá con víctimas de abusos sexuales cometidos por miembros del clero, aunque no se revelará en qué países ni en qué día y hora, por respeto a la privacidad de los afectados. Si bien en la Argentina hay varios casos, en Perú sobresalen los ocurridos en el Sodalicio de Vida Cristiana, comunidad que Prevost ayudó a disolver por disposición de Francisco.
