Durante su intervención en el foro de Valdái, el presidente ruso aseguró que las advertencias de Moscú son una respuesta a la escalada occidental y afirmó que, ante un ataque directo contra el enclave, el uso de todo el armamento disponible "surgiría inevitablemente".
Moscú no intenta intimidar a otros países en relación con la defensa de Kaliningrado, declaró este jueves el presidente ruso, Vladímir Putin, durante la sesión plenaria del foro internacional de Valdái, tras las amenazas occidentales contra el enclave ruso en la costa del mar Báltico.
"No estamos intimidando a nadie. Y lo que acaba de mencionar —la declaración del Ministerio de Relaciones Exteriores y las cartas enviadas a ciertos países— no constituye intimidación; es una respuesta a un intento de intimidarnos", afirmó el mandatario.
Putin se refirió a las declaraciones de políticos occidentales sobre los preparativos para un posible conflicto con Rusia en el periodo 2029-2030, a los ejercicios militares de países occidentales en el Báltico y a los intentos de retener buques rusos, factores que describió como una escalada. "Luego empezamos a escuchar declaraciones sobre la región de Kaliningrado. La declaración del Ministerio de Relaciones Exteriores y las cartas enviadas son totalmente correctas", sostuvo.
El presidente advirtió que, si se produjera un ataque directo contra Rusia —en este caso Kaliningrado, "o tal vez también otros territorios"—, la cuestión de emplear todo el armamento disponible surgiría "inevitable e inmediatamente". "Eso es inevitable", concluyó.
Advertencia a la OTAN
Este miércoles, el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, confirmó que la alianza recibió una advertencia de Moscú: Rusia está preparada para utilizar todo su arsenal, incluidas las armas nucleares, si se intenta imponer un bloqueo aéreo o naval a Kaliningrado.
Por su parte, Reuters informó que, en una carta a la OTAN a la que tuvo acceso, Moscú acusó a la alianza de emprender un "rumbo peligroso e imprudente" que conlleva "altos riesgos de que estalle un conflicto armado directo".
Previamente se había informado de que las embajadas de Rusia en Bélgica, el Reino Unido e Irlanda advirtieron a la OTAN sobre la posible respuesta de Moscú ante cualquier intento de afectar a Kaliningrado, ubicado entre Polonia y Lituania. Según esas advertencias, Rusia está dispuesta a utilizar todo su arsenal, incluidas las armas nucleares, si las fuerzas europeas intentan bloquear el enclave.
Doctrina nuclear rusa
La doctrina nuclear de Rusia define el uso de armas nucleares como una medida excepcional para proteger la soberanía del país. Entre las principales condiciones que contempla figuran:
- La recepción de información fiable sobre el lanzamiento de misiles balísticos contra territorio ruso o de sus aliados.
- El empleo por parte de un adversario de armas nucleares u otras armas de destrucción masiva contra territorio ruso o aliado, o contra formaciones e instalaciones militares rusas fuera del país.
- Acciones de un adversario contra instalaciones estatales o militares críticas de Rusia cuya inutilización obstaculizaría la respuesta de las fuerzas nucleares.
Putin ha subrayado en varias ocasiones que Rusia no utiliza las armas nucleares como amenaza ni planea ser la primera en emplearlas. "No estamos locos, somos conscientes de lo que significan las armas nucleares... No vamos a blandirlas como una navaja de afeitar", dijo en 2022, y agregó que son "un factor disuasorio natural". Este año, el mandatario afirmó que su uso es una medida "excepcional" y "extrema" para garantizar la seguridad nacional.