El presidente compartió y luego borró un tuit que solicitaba una intervención militar en la provincia gobernada por Axel Kicillof, desatando críticas generalizadas desde todos los sectores.
El rechazo al Presidente Javier Milei en X tras replicar un pedido de invasión israelí a la provincia de Buenos Aires, fue instantáneo. Las redes explotaron de indignación, críticas y fuerte tensión política en pleno conflicto global.
En la antesala de su discurso de apertura de sesiones ordinarias en el Congreso, Javier Milei quedó en el ojo del huracán por un gesto que desencadenó una fuerte controversia política e institucional. En su cuenta oficial de X, retuiteó una publicación que instaba al primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, y al Ejército israelí a bombardear la provincia de Buenos Aires.
El hecho tuvo lugar pocas horas antes de su encendido discurso ante la Asamblea Legislativa, donde volvió a atacar a la oposición y presentó un paquete de reformas estructurales.
El mensaje original, replicado por el mandatario y luego eliminado por el mismo usuario que lo había publicado, pedía explícitamente un ataque militar al territorio bonaerense, el distrito más poblado del país con más de 17 millones de habitantes y gobernado por Axel Kicillof.
La publicación generó una inmediata ola de indignación y abrió un intenso debate sobre los límites del uso de redes sociales por parte del presidente. Miles de usuarios expresaron críticas, alertaron sobre las implicancias institucionales del retuit y pidieron medidas legales.
"El Presidente de la Nación amplificando un mensaje que pide bombardear territorio argentino. No es humor ni ironía. Es una irresponsabilidad monumental", afirmó un usuario identificado como Pampa. Otras reacciones apoyaban otro tuit que decía "Nos gobierna un loco". Otros reclamaron respuestas de la Corte Suprema y señalaron la gravedad política del acto.
Inquietando aún más el escenario, la frase "Hacelo Javo" se convirtió en tendencia en X, impulsada por sectores libertarios que respaldaron el gesto presidencial. Este incidente coincidió con la decisión gubernamental de elevar el nivel de seguridad nacional a “ALTO” ante la creciente tensión militar en Medio Oriente.
Seguridad reforzada y alineamiento internacional
El sábado, la Oficina del Presidente informó que Milei dispuso el refuerzo de la seguridad en todo el país luego del ataque conjunto de Estados Unidos e Israel contra Irán. La medida incluyó la protección de “objetivos sensibles”, infraestructura crítica y la comunidad judía, así como el fortalecimiento de controles fronterizos y el monitoreo permanente del Sistema de Inteligencia Nacional.
En un comunicado oficial, el Gobierno nacional ratificó su respaldo a las acciones militares y sostuvo que contribuirán a fortalecer el régimen internacional de no proliferación nuclear. Cancillería expresó su apoyo a la ofensiva y condenó los ataques atribuidos a Irán contra Israel y otros países aliados de Estados Unidos.
El alineamiento con Washington y Tel Aviv fue explícito. La administración libertaria reafirmó su compromiso con el orden internacional promovido por la Casa Blanca y recordó su adhesión al Board of Peace impulsado por Donald Trump.
En ese contexto de tensión global, el retuit presidencial que mencionaba un eventual bombardeo sobre la provincia de Buenos Aires encendió alarmas políticas, ya que la Argentina no forma parte directa del conflicto en Medio Oriente.
Duro cruce con el peronismo bonaerense
Horas después, durante su discurso en el Congreso, Milei volvió a apuntar contra el kirchnerismo con frases provocadoras y acusaciones directas. “Tienen a su líder presa por chorra y va a seguir presa”, lanzó en referencia a Cristina Fernández de Kirchner. También defendió la reforma laboral, el nuevo Régimen Penal Juvenil y anticipó que 2026 será “el año de la reforma”.Política
Desde la provincia de Buenos Aires, las respuestas fueron inmediatas. El ministro de Trabajo bonaerense, Walter Correa, sostuvo: “Javier Milei no gobierna, agrede. Repitió su libreto de odio: insultos, mentiras y cinismo mientras descarga el ajuste sobre el pueblo trabajador”.
Mayra Mendoza también fue contundente: “Tenemos un farabute de presidente. No es gracioso que grite así, que mienta y que relate una realidad que no existe, es grave y muy peligroso”. En la misma línea, Cristina Álvarez Rodríguez calificó la intervención presidencial como “provocadora, obscena y mentirosa”.
En el cierre de su mensaje, Milei redobló la confrontación política: “Kukas, me encanta domarlos. Me encanta hacerlos llorar”.

