jueves, 6 de abril de 2017

Mentisan, el producto boliviano lidera el ranking mundial como souvenirs

SOCIEDAD
El Mentisan, famoso ungüento producto boliviano elaborado por Droguería Inti, figura entre los 25 artículos tradicionales más curiosos del mundo, según una lista elaborada por el diario internacional El País. 

La lista, que se presenta como una opción a los trillados souvenirs (recuerdos) que se compran en los viajes, incluye artículos tan raros como la arrocera Tatung en Taiwán, la guitarra eléctrica hecha con latas de gasolina en Sudáfrica, la caldera para el té en el Reino Unido y un ejemplar de la Constitución en Estados Unidos (EEUU). 

“Si no sabe qué adquirir y quiere sorprender a sus allegados puede hacerse con alguno de los productos que proponemos”, se lee en la publicación del periódico que recomienda esmerarse un poco más en los regalos para mostrar a sus amigos y familiares que se acordaron de ellos en el viaje.

“Con más de 75 años de historia, este ungüento de color verde promete acabar con picaduras, dolores y otras molestias. Un imprescindible en las casas de todos los bolivianos”, se lee en la publicación de El País.

“Estamos muy orgullosos. Nuestra emblemática y querida latita verde de Mentisan también es apreciada lejos de nuestras fronteras”, dijo Christian Schilling, gerente general de Droguería Inti. 

Los productores del ungüento de cualidades terapéuticas “Mentisan”, cuyo nombre surge de las palabras "menta" y "sanar", fue desarrollado en 1937 por el alemán Ernesto Schilling, ya fallecido, quien se instaló en Bolivia en 1925 procedente de su natal Hamburgo.

El compuesto, infaltable en los hogares bolivianos, es una pasta de color verde que huele a menta y contiene alcanfor, lanolina, vaselina, eucalipto, glucosa y azúcar, aunque Laboratorios Inti, la empresa boliviana que lo produce, guarda su fórmula bajo siete llaves.

El Mentisan, es popular por curar la tos, la gripe y el resfrío; descongestionar las vías respiratorias; calmar dolores reumáticos y neurálgicos y aliviar quemaduras y picaduras de insectos. "Es un producto sencillo, pero noble, muy bien concebido, es un producto maravilloso", dijo en una entrevista para la AFP Gonzalo Muñoz-Reyes, gerente técnico de Inti, quien sonríe cuando se le pregunta por la composición y preparación del Mentisan.

Aunque asegura que "por obligación" se deben revelar a las autoridades sanitarias de Bolivia los componentes del producto, Muñoz-Reyes subraya que ciertos procedimientos de fabricación se mantienen en reserva. "Es nuestro 'know how' que queremos conservar. El procedimiento de elaboración es secreto", insiste durante una visita a la planta de Inti, en la ciudad de El Alto, vecina de La Paz, donde fabrican el ungüento y otras medicinas.

La forma de uso del Mentisan es sumamente sencilla: se aplica en forma de masajes o fricciones en el lugar del cuerpo donde se sufre alguna dolencia, lo cual eleva la temperatura y provoca, primero, una sensación de alivio, y gradualmente una mejoría, aunque Muñoz-Reyes advierte de que "enfermedades graves no cura, hay que ir al médico". 

La pomada se vende en recipientes metálicos de 15 y 25 gramos y en envases plásticos de 60 gramos, con precios que oscilan en los mercados locales entre los 6 y 20 bolivianos (de 0,86 a 2,8 dólares). Aunque su presentación en pasta es la más común, también se vende en granos, para diluir en agua caliente y jarabes.

Inti fabrica cada año 6 millones de unidades desde que comenzó su producción allá por el año 1937. "Estamos exportando Mentisan a Paraguay, Argentina y Brasil, a Alemania, Estados Unidos y España, por medio de nuestros distribuidores de Alemania", asegura, por su parte, el director de exportaciones, Carlos Jitton.

Mentisan es una marca registrada y la empresa paga patentes en Europa, Estados y América para que no se copie el producto, añade Jitton, aunque destaca que Inti sufre la "piratería" de la pomada, principalmente en Argentina.