Centrales sindicales y organizaciones sociales se movilizaron contra el endeudamiento de miles de familias

El 92,3% de hogares argentinos tiene algún tipo de deuda, y alrededor de 20 millones de personas mantienen alguna obligación financiera según el informe nacional de agosto de 2026. La morosidad y endeudamiento son los factores del malestar social económico.

Foto: LN Plaza de Mayo

La CGT, las dos CTA, la UTEP y organizaciones sociales y feministas se movilizaron este jueves hacia el Ministerio de Economía para denunciar el creciente nivel de morosidad y endeudamiento que afecta a las familias argentinas. 

La sede del Palacio de Hacienda, a cargo de Luis Caputo, permaneció vallada y bajo un importante operativo de custodia de la Policía Federal. En ese contexto, la CGT presentó un petitorio con una serie de reclamos vinculados a la situación económica y financiera de trabajadores, familias y pequeñas y medianas empresas.

“Marchamos al Ministerio de Economía a mostrar esta pandemia de endeudamientos que está atravesando a la ciudadanía argentina. Efectivamente, no es un asunto entre privados, es una responsabilidad de la política económica del Gobierno”, afirmó Jorge Solá, uno de los integrantes de la conducción de la CGT, en declaraciones televisivas.

El documento entregado por la central obrera reclamó, entre otros puntos, que el Banco Central cumpla con su función de regulación sobre las tasas de interés aplicadas a préstamos bancarios, operaciones financieras y otros mecanismos de endeudamiento de personas físicas.

También solicitó analizar la situación de las pymes, cuyos niveles de endeudamiento comprometen el capital de trabajo y ponen en riesgo la continuidad de sus actividades y, por lo tanto, las fuentes laborales.

El tercer eje planteado por la CGT fue la implementación de un programa de refinanciación de deudas destinado a atender el elevado nivel de morosidad, con tasas de interés acordes con la evolución de los ingresos de los trabajadores y las familias.

La central sindical, además, reclamó “la urgente puesta en marcha de un programa económico que estimule la inversión productiva y el crecimiento con una matriz económica diversificada y multisectorial”, con el objetivo de alcanzar lo que definió como una “trilogía virtuosa” basada en desarrollo, producción y trabajo.

El reclamo tuvo como telón de fondo los datos difundidos por el Banco Central, que muestran un fuerte incremento de la morosidad de los hogares. Según las cifras mencionadas durante la movilización, el incumplimiento de los préstamos alcanzó el 12,7% a mitad de año y cerca de seis millones de personas registran retrasos en sus pagos.

Durante la jornada también se conocieron testimonios de personas afectadas por el endeudamiento. María Victoria, una de las manifestantes, relató que perdió su trabajo y que debió recurrir a dos financieras para afrontar sus gastos. Según contó, actualmente mantiene una deuda bancaria de 5.600.000 pesos y aseguró: “No sé cómo los voy a pagar”.

La mujer explicó además que está a cargo de su hija, quien padece una enfermedad poco frecuente y debe recibir atención médica fuera de Río Negro, situación que, según relató, agravó sus dificultades económicas.

Desde el movimiento feminista Ni Una Menos también anunciaron su participación en la movilización bajo la consigna: “No fue un revólver en la cabeza, fue una motosierra en los salarios”.

La protesta reunió así distintos sectores sindicales, sociales y feministas en torno a un reclamo común: cuestionar el impacto de las políticas económicas sobre los ingresos de los hogares y exigir respuestas frente al crecimiento del endeudamiento y la morosidad.

Motivos del reclamo

  • Deuda para subsistir: los manifestantes señalaron que la toma de créditos con tasas elevadas en tarjetas, fintechs y prestamistas no se debe a consumo opcional, sino a la necesidad imperiosa de pagar alimentos, alquileres, servicios y medicamentos ante el desplome del poder adquisitivo.
  • Cifras críticas: argumentaron que cerca de 6 millones de personas registran atrasos graves o deudas impagas en el país, lo que representa un grave problema social y no un mero asunto entre privados como sostiene el Poder Ejecutivo.
  • Exigencias al Estado: reclamaron topes a las tasas de interés financieras, la suspensión de embargos y ejecución de salarios, además de un programa oficial de refinanciación y auxilio directo para los sectores castigados por la crisis.
En Argentina, el 92,3% de los hogares registra algún tipo de deuda, según el informe nacional de agosto de 2026 presentado por el Centro de Almaceneros de Córdoba. 

Cifras globales de endeudamiento
  • Población afectada: alrededor de 20 millones de personas mantienen alguna obligación financiera vigente en el país.
  • Monto total acumulado: el stock de deuda de las familias supera los 74 billones de pesos, lo que representa un 6,5% del Producto Bruto Interno (PBI).
  • Deuda por hogar: el promedio de deuda por hogar en el sistema bancario formal asciende a $5,7 millones de pesos, mientras que en el segmento informal ronda los $1,1 millones.

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