El líder populista de derecha, aliado de Trump y Milei, afirmó será implacable contra el crimen y la corrupción. Anunció su plan para construir cárceles de máxima seguridad similares a las de El Salvador. Gustavo Petro no reconoce al nuevo presidente y no asistió a la ceremonia.
La ceremonia se llevó a cabo en el auditorio de la Universidad Santiago de Cali, en el suroeste del país, una región afectada por grupos armados que han provocado la peor ola de violencia en una década. Este nuevo presidente, conocido como El Tigre, prometió durante su campaña acabar con los fallidos planes de paz de Petro, quienes negocian con organizaciones que trafican cocaína en el principal país productor mundial de esta droga.
Por la tarde, sorpresivamente, De la Espriella dejó el auditorio de la Universidad Santiago mientras representantes de distintas religiones rezaban por el éxito de su mandato. Se trasladó a una guarnición militar en Cali donde pronunció su discurso.
Allí, se comprometió a "derrotar sin tregua al narcoterrorismo" y dio "la orden perentoria" a las fuerzas armadas para combatir las bandas del narcotráfico. "El Tigre ha llegado y sabrán lo fuerte que muerde cuando se trata de defender al pueblo colombiano", declaró con firmeza.
Detalles de una posesión inédita
En una jornada histórica que rompió con décadas de tradición institucional, Abelardo de la Espriella juró este viernes 7 de agosto de 2026 como nuevo presidente de la República de Colombia. El abogado y empresario asumió la jefatura de Estado junto a su vicepresidente, José Manuel Restrepo, dando inicio a un nuevo mandato constitucional tras imponerse en el balotaje del pasado 21 de junio.
Por primera vez en la historia moderna del país, la transmisión de mando se trasladó fuera de Bogotá. La ceremonia tuvo como escenario principal la ciudad de Cali, en el departamento del Valle del Cauca.
- Sede civil y militar: El acto protocolario de juramento se llevó a cabo en la Universidad Santiago de Cali (Arena USC). Posteriormente, el mandatario se trasladó al Cantón Militar Pichincha, donde pronunció su primer discurso oficial y realizó el tradicional reconocimiento de tropas.
- Llegada al poder: De la Espriella consolidó su triunfo en la segunda vuelta electoral frente al candidato oficialista Iván Cepeda por un estrecho margen de votos.
- Fórmula vicepresidencial: José Manuel Restrepo asumió formalmente como vicepresidente de la República, conformando el equipo que liderará el Ejecutivo nacional durante los próximos cuatro años.
Ejes de la agenda presidencial y primer discurso
Bajo el lema de campaña "Firmes por la Patria", el nuevo presidente fijó las prioridades de su administración en materia de seguridad, economía y política exterior.
- Mano dura contra el crimen: De la Espriella dio por agotada la vía del diálogo con grupos armados e ilegales. Anunció una ofensiva directa contra el narcoterrorismo y la construcción de megacárceles de máxima seguridad inspiradas en el modelo implementado en El Salvador.
- Giro en la política económica: Prometió impulsar una reforma tributaria, reactivar los proyectos de exploración y explotación de hidrocarburos, y poner en marcha un plan de recuperación operacional y financiera de la estatal Ecopetrol.
- Alineamiento internacional: Con una postura abiertamente aliada a la administración de Donald Trump en EE. UU., la investidura contó con la presencia de destacadas figuras internacionales, entre ellas el rey Felipe VI de España, el presidente de Argentina, Javier Milei, y el mandatario de Ecuador, Daniel Noboa.
Transición marcada por la polarización
El traspaso de poder estuvo precedido por un ambiente de alta tensión política.
- Ausencia del mandatario saliente: El presidente saliente, Gustavo Petro, no reconoció los resultados comiciales, no asistió a los actos oficiales de transmisión de mando y abandonó la Casa de Nariño en Bogotá durante la tarde del mismo viernes.
- Boicot parlamentario: Congresistas de la coalición opositora Pacto Histórico rechazaron acudir al evento de investidura en Cali y promovieron movilizaciones en distintas ciudades del país.
Con este acto, Colombia inicia una nueva etapa política enfocada en la seguridad institucional, la reactivación de la inversión privada y la redefinición de sus alianzas estratégicas globales.
