Las elecciones generales 2025 en Bolivia confirmaron, una vez más, la distancia que suele existir entre las encuestas preelectorales y los resultados oficiales. Mientras las consultoras CiesMori, Diagnosis y Captura Consulting proyectaban márgenes distintos, el cómputo final del Tribunal Supremo Electoral (TSE) mostró variaciones significativas que reconfiguran la lectura política del país. Veamos:
Últimas encuestas (CiesMori / Diagnosis /
Captura Consulting – julio 2025):
- Rodrigo Paz (PDC): 4 % – 14 %
- Jorge “Tuto” Quiroga (Libre): 19 % – 21 %
- Samuel Doria Medina (UN): 18 % – 20 %
Resultado oficial TSE (agosto 2025):
- Rodrigo Paz (PDC): 32.15 %
- Jorge “Tuto” Quiroga (Libre): 26.68 %
- Samuel Doria Medina (UNIDAD): 19.85 %
Luego de estos resultados, los medios de
comunicación que difundieron estas encuestas se vieron afectados en su
credibilidad y transparencia, a tal punto que varios políticos están pidiendo
que la justicia investigue a las encuestadoras, y el presidente expresó su
molestia hacia las mismas.
La población difícilmente volverá a creer en
el trabajo de las encuestadoras, y los medios de comunicación deben cuidar su
reputación y la de sus periodistas antes de publicar nuevas encuestas para la
segunda vuelta. El Tribunal Supremo Electoral debe fiscalizar con mayor
rigurosidad los resultados que salgan a la opinión pública.
Entre los perdedores de la elección se
encuentran Samuel Doria Medina y Marcelo Claure, que trataron de poner un
presidente “empresario millonario”, y, o casualidad, casi todas las encuestas
ponían a Samuel como primero, pero terminó tercero, lejos del primer lugar.
Por otra parte, la izquierda con Andrónico
Rodríguez tuvo la oportunidad de ganar, pero su campaña improvisada y sus
cuadros políticos de segunda línea le restaron el apoyo “popular”, y Eduardo
Del Castillo tuvo una pequeña victoria en la debacle del MAS-IPSP; salvó la
sigla por unos cientos de votos.
El gran ganador claramente fue el PDC de
Rodrigo Paz y Edman Lara, que acusaron a las encuestadoras de perjudicarlos y
tiene sentido, porque ninguna encuesta se acercó al resultado final que
consiguieron. Esperemos que no haya habido una intención de silenciarlos.
Para finalizar, Tuto Quiroga, que desde un
inicio dijo que no creía en las encuestas, lo bien que hizo, porque si hubiera
ido por ese camino lo más probable es que hubiera tenido que declinar su
candidatura ante Samuel Doria para lograr una unidad ficticia.
Ahora nos quedan dos meses para una segunda
vuelta que va a definir el futuro de Bolivia, pero a primera vista se observa
que el triunfo de la derecha no había sido tan grande, porque el bloque popular
solo se transformó, y Evo Morales se atribuye el voto nulo, que llega al 19.61
%, lo que representa un poco más de 1,3 millones de votos.
AUTOR: Ing: Walter Morales Miranda / Prensa Línea ABC